El coral


– Me decoloro – le dijo la barrera de coral al manglar mirándole con ojitos tristes.
– No digas eso, no me gusta verte así. – El manglar sabía que era cierto, pero no encontraba palabras de consuelo para su princesa.
– Tú eres el que mejor me conoce. Sabes que mis colores espectaculares, esos por los que todos me admiran, en realidad no son míos. No tengo control sobre ellos, no puedo hacer nada para mantenerlos.
– Eso no es verdad. – mintió el manglar sabiendo que el único que podía frenar el blanqueamiento del coral era el Hombre, esa misma especie responsable de la contaminación y del cambio climático. Sus vidas estaban en sus manos y el manglar no tenía muchas esperanzas.

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