Volcán Tambora


Un volcán siempre es un volcán, sus energías sabemos que están aunque esté apagado o ya activo, igual sabemos como cosa cierta, que cuando furioso se despierta para eso hubo seguro un motivo. Tal cual estás tú, despierta, activa, una caricia muy oportuna te motiva y hace que tu cuerpo se estremezca. En tus emociones el impacto ha sido tan fuerte que hace con el estallido, que un volcán en erupción parezca.

Coches eléctricos


Para ir al trabajo, a clase, a una quedada, a un viaje, al teatro, al médico… a todas estas actividades cotidianas vamos en coche. Un vehículo autopropulsado con muchos años de historia que nos facilita acortando muchas veces las largas distancias que nos separan de familia, amigos, o de un lugar que queramos visitar. En el recorrido de tanto kilómetro, el coche va emitiendo enormes cantidades de CO2 y NO2; a estas emisiones pretende hacer frente el mercado de coches eléctricos.

Fuegos artificiales


Parece ser que los fuegos artificiales proceden de China. Allí se conocían desde el siglo VI, aunque pueden datar de mucho antes. Se sabe que entre los viajeros existía la costumbre de hace explotar cañas de bambú. Con esta práctica, y aprovechando el ruido de la explosión, pretendían alejar a los shan, legendarios monstruos semihumanos de los bosques. La tradición se extendió como diversión, y durante el año nuevo chino se hacía explotar bambú para alejar a los malos espíritus. Marco Polo se hizo eco de estas prácticas y las trajo a Europa.

El queso Parmesano


Su sabor, único e inimitable, es el fruto de 9 siglos de historia en una campiña fértil que va los Apeninos al río Po, en ganaderías y queserías donde se conservan tradiciones de fabricación, y en almacenes donde la curación no tiene prisa. El parmesano es un queso extraordinario, de aroma sorprendente, sabor típico y textura característica, considerado desde hace 9 siglos el rey de los quesos.

Biomímesis


Las raíces de los árboles, las plumas de los pájaros, la tela de araña… todos ellos tienen algo en común, están en la naturaleza y están por algo.
Piensa en los pájaros si quieres volar, piensa en las lagartijas si quieres escalar, piensa en las termitas y lo fácil que les resulta perforar en madera… si quieres conseguir algo tú, pregúntale al planeta.

Pint of Science

¿Sientes curiosidad por el cosmos? ¿Te intriga el tema de la evolución? ¿O, simplemente, ¿quieres saber por qué la cerveza sabe así de bien? Todas estas preguntas tienen respuestas, y Pint of Science trae a las mentes más brillantes para responderlas.
Este festival internacional invita a los investigadores más punteros a compartir sus conocimientos con el público en general en un ambiente relajado y distendido: el bar.

Chernobil


26 de abril de 1986. Prípiat. Mientras los 40.000 habitantes de la ciudad dormían, a pocos km de allí estallaba el reactor nº4 de la central nuclear de Chernobil. Las autoridades soviéticas, al mando de Mijail Gorbachov, aseguraron a la población que podían continuar con sus vidas. Incluso las escuelas abrieron sus puertas y recibieron a los niños de forma habitual. 36 horas después del accidente la ciudad había sido evacuada y estaba desierta. 30 años más tarde sigue siendo zona de exclusión.

La desaparición del Mar de Aral


El mal de Aral es la víctima de un insensato sistema de planificación que sacrificó los huertos y frutales, mimados durante siglos, al monocultivo del arroz y del algodón; de un sistema que potenció el regadío de miles y miles de hectáreas a toda costa y que no vaciló en usar toneladas de abonos y pesticidas para conseguir una mayor productividad. La lógica del sistema le quitó el agua al Aral para devolverle unos residuos envenenados. La lógica del sistema anegó los campos e hizo emerger la sal de las entrañas de la tierra. El sistema se cargó el Mar de Aral

Olas, ondas de energía


La ingeniosa mente de Stig Lundbäck, cardiólogo de profesión e inventor de vocación, supo fusionar sus dos mejores aptitudes en lo que resulta un creativo sistema de generación de energía renovable. La técnica utilizada saca el mejor partido del potencial que ya ofrece la energía de las olas. Hablaremos de la recuperación de esta energía, y su transformación a electricidad. Así, como si de un corazón artificial se tratara, los latidos del mar son visibles ahora gracias a la energía undimotriz.